Todo fue a pleno mediodía cuando los delincuentes venían con intenciones de robo. Habían querido sustraerle las pertenencias y la radio a un auto en la misma cuadra, pero al verse observados por el dueño fueron por una moto que estaba estacionada, que era del repartidor de una Granja.
La propia víctima contó cómo había dejado la moto encendida para agarrar un pedido y salir a hacer el reparto, cuando los motochorros aprovecharon la oportunidad y se la llevaron.
Luego, comenzó el rally de los motochorros y el comerciante salió a los gritos del local en busca de detenerlos, pero fue un colega a mitad de cuadra que arrojó la reja para frenarlos
La acción tuvo sus frutos, ya que logró que pierdan el control y caigan sobre el asfalto. Otra víctima, también, quedó tendida herida que era un repartidor de pizza. Mientras, los ladrones rápidamente salieron huyendo.
El resto de vecinos se congregó a asistir a la víctima y uno intentó correr a los delincuentes, pero lograron escapar. En la intersección había un auto estacionado que los aguardaba y quien los ayudó a huir sin el botín.